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No existe un patrón establecido para determinar el perfil de un abusador
lunes, 25 de junio de 2018



El crimen de la pequeña Ámbar, la denuncia de intento de violación de un actor a una compañera de trabajo, el acoso y abuso sexual de un director de teleseries, y la condena en España por simple “abuso” a una “manada” de hombres que violaron a una mujer, coparon la agenda noticiosa de los últimos días. ¿Cuál es el patrón común detrás de estos hombres abusadores?

“El determinismo respecto a que un abusador que haya sido víctima de violencia sexual durante su infancia sea, en el futuro, perpetrador de violencia sexual en contra de niñas y niños es un mito que está siendo cuestionado, tanto en los estudios académicos sobre el tema, como en las mismas experiencias de vida. Por ejemplo, visto desde otra perspectiva, existen muchos casos donde los abusadores no sufrieron de violencia sexual durante su infancia, sino, que puede solo responder a rasgos de personalidad y trastornos como la psicopatía”, señala Iskra Pavez, doctora y magíster en Sociología, investigadora, experta en políticas sociales de infancia y en estudios de género.

“Otro ejemplo, puede ser un hombre adulto abusador que no haya sufrido violencia sexual en su infancia, sino, solo tiene valores altamente machistas y patriarcales; entonces, ve el cuerpo femenino infantil como un objeto, y no a la niña como un sujeto, que está disponible solo para su deseo y placer”, agrega la investigadora y autora de los libros Notas sobre infancia, migración y género y Mifragio.

Pavez, quien de niña fue víctima de abuso sexual, y cuyo testimonio plasmó en el libro autobiográfico La niña liberada. Violencia sexual y poder, plantea que no existe un patrón establecido para determinar el perfil de un abusador. “Existen abusadores jóvenes y viejos, pobres y ricos, altos y bajos, etc. Lo único común es que todos los abusadores desarrollan relaciones abusivas en el ejercicio del poder o la autoridad, pero se expresan de diferentes formas. Lo que sí podemos y debemos hacer es construir entornos familiares, escolares y barriales donde se respete de verdad y se acoja con seriedad a las niñas, los niños y las mujeres y no se les trate como objetos, sino como sujetos”, pr

Fuente Aricamia.cl